El relato cultural del animero es la apuesta para escaparle al conflicto en Puerto Berrío | por los derechos humanos

El relato cultural del animero es la apuesta para escaparle al conflicto en Puerto Berrío

Fecha: 09/12/2021

Por: Andrés Ríos

 

El único relato cultural por medio del cual Puerto Berrío muestra resistencia a la violencia, es por medio de El Animero, que surgió por el tema de la desaparición forzada.  Es un trabajo cultural, que nació porque muchos cadáveres que caían al río, tienen algo de misticidad, porque el río es fuente de agua viva y tampoco quería soportar todo lo que estaba sucediendo, y eso tenía que reflejarse de una manera u otra. Los cuerpos y ella como río Magdalena en una forma de ponerse de acuerdo, hacían que los cuerpos no quedaran en el fondo, boyaran y alguien los sacara.

Los pescadores son símbolo del lugar que presenciaron estos hechos de una manera directa, expresan cómo les tocó ver todos los cadáveres en el río, dejarlos en un punto visible para que los recogieran o los trajeran en la canoa arrimándolos al Puerto. En algún momento los grupos armados les prohibieron enterrarlos y observaban a los pescados comiéndose la piel de las víctimas y los gallinazos encima.

Los cuerpos que lograron sacar los traían al Puerto y los bomberos o un señor con una carretilla los sacaba, era él quien los cargaba y los llevaba al cementerio. En este momento hay un panteón de los NNs, en estas bóvedas también están las personas que no tienen con qué pagar y la pobreza no les permite comprarla.

“Empezaron a enterrarlos allí como NNs. Inició una cultura en Puerto Berrío porque a muchos de nosotros nos desaparecieron nuestros seres queridos. De no querer aceptar lo que estaba ocurriendo, posteriormente iniciaron algunas muchachas u hombres a ver los no identificados. Comenzó la adopción de los cuerpos desconocidos: poniéndoles un nombre, hacerlos parte de su familia y era una forma de darse una oportunidad, que posiblemente una familia de otro lado está sintiendo lo que ellos padecieron con la pérdida de un familiar. Puerto Berrío, aparte de tanta violencia, ha sido un municipio solidario, nos dábamos ese abrazo de fraternidad desde la distancia y nos identificábamos en este proceso de duelo. Llevábamos flores, la vela con agua y acompañábamos. Cuando cumplían los cuatro años los llevaron al osario que hoy es una problemática grande para la unidad de búsqueda y ellos necesitan saber cuáles son para hacer una identificación certera”,  asevera una lideresa social que debe proteger su identidad para no quedar expuesta ante el conflicto que sostienen las bandas en la actualidad.

En el 2008, esta lideresa estando en la misa de un lunes en el cementerio La Dolorosa, de los difuntos, estaba escuchando al párroco expresando el dolor de bajar un cuerpo desmembrado. Hablaba de la constante violencia que no cesaba, le entró como si algo la hubiese llamado, lo que la dejó muy intranquila. Se acercó a la puerta de salida y por ahí quedó el panteón de los NNs. Algo le dijo que se acercara y de inmediato se le reveló esa tumba, ante su presencia, porque pudo identificar quién era. Lo que más le llama la atención, es que ese cadáver que habían enterrado, a ella se le reveló el nombre.

Se acercó y lo saludó con el nombre, rezó por él, le dijo que no iba a buscar a nadie, pero de ahora en adelante iba a contar con ella, que también tenía dos familiares desaparecidos y podía contar con su incondicionalidad, que desde sus posibilidades iba a poder compartir lo poco que necesitan, como lo son los actos simbólicos de gracia. Se fue para su casa y lo siguió visitando. Tenía el nombre de Miguel Andrés Duque, ni lo conocía porque la tumba estaba tapada, cuando con los años llegó un canal de televisión, en ese programa entrevistaron a la protagonista de esta historia sobre los NNs.

Dos meses después salió en televisión, cuando le entró un mensaje en el celular con una señora diciéndole que no la conocía, pero observó la entrevista en la que hablaba de la adaptación del cuerpo que justamente tenía ese mismo nombre. Conversó personalmente con la señora que dio fe de que no hay coincidencias entre cielo y tierra, pero no se pudo esclarecer qué ocurrió con el cuerpo y quedó en silencio.

Por esos días alguien entró a la casa de la lideresa en horas de la madrugada, como devota de las ánimas, las tres de la mañana significa salida de los espíritus y momento en que se abren portales. Esta persona que ingresó a su vivienda se llevó su celular y no pudo atentar contra su integridad,  sintió que Miguel Andrés Duque la protegió, agradeciéndole por su acogimiento, adoptándolo previamente como ánima.

“Mucha gente aquí es devota, es algo que es de respeto, es parte de la identidad local. Es una devoción que tienen algunas personas porque pocos han tenido ese llamado que le hacen a quien ejerce esa labor voluntaria. Es una promesa que uno hace. El animero se conmemora en el mes de noviembre por la fe a las ánimas. Se abre con una eucaristía en el cementerio, el animero se pone la carpa, los velones, la campanita, el escapulario y a las 11 se encuentran en el cementerio. Después de una lucha en la diócesis de barranca, los párrocos ya le entregan la llave y hacen una oración con un recorrido corto en el cementerio y luego salen. Todos los días durante el mes de noviembre se salen por diferentes calles. Todo esto surge después de la violencia, encuentro  emotivo para recordar y no olvidar, como hay muchas ánimas y NNs que no los visitan. Ellas están en el olvido y las queremos recordar los noviembres y las adoptamos para el resto de su vida. Uno las siente paradas al pie de uno porque siente el frío y se le puede erizar a uno la piel”, descripción que rememora esta lideresa.

En el barrio El Hoyo, había una casa puesta en arriendo donde la gente no se amañaba, en la parte de atrás experimentan fríos, movimientos y que la gente no podía dormir. La oscuridad se encuentra allá; es muy fría. A esta lideresa le pidieron que hiciera la visita y sintió mucho frío, cuando se le presentó, sintió los pelos de punta.

“Son varias dimensiones, uno reencarna y tiene varias etapas de vida, morir y nacer evolucionando hasta que llegue a su etapa final. Anteriormente era un tema tabú, le ponían traba al animero desde la iglesia católica y con un derecho de petición se ganó. Ahora deben permitir hacer este proceso cultural y de memoria por las más de 3 mil personas dadas por desaparecidas”, concluye esta lideresa porteña.

 

***

 

“Ha sido muy difícil para las víctimas porque luego de las falsas desmovilizaciones, las mismas personas han contado que han sido engañadas, los llamaron para que firmaran unos papeles y supuestamente tendrían beneficios si se querían desmovilizar siendo sociedad civil. Incluso sin tener que ver nada con el conflicto, y por eso digo que ocurrió esta falsa desmovilización de las AUC en Puerto Berrío”, afirma la lideresa que se comprometió a dar su testimonio, sin develar su rostro, por motivos de seguridad.

Las falsas desmovilizaciones implicaron que los actores en conflicto continuaran cometiendo hechos de violencia y disputándose el control territorial con un cambio de dinámica, aunque a la opinión pública se vendiera otra imagen. Lo que se cuestionan quienes vivieron este proceso de Justicia y Paz, es por qué si las autoridades conocían de primera mano lo que pasaba, nunca combatieron a la criminalidad. Nunca asumieron una postura radical para enfrentar la delincuencia, sabiendo que los alcaldes son la primera figura que dirigen la Fuerza Pública, así como tampoco desde la administración pública se buscó reducir las brechas de desigualdad con educación, en la cantidad de consumo de sustancias psicoactivas por parte de los jóvenes e intentar prevenir la prostitución.

Puerto Berrio es el principal punto comercial de la subregión del Magdalena Medio antioqueño. Esta ubicación en el río Magdalena ha sido de gran beneficio para la población, ya que son cerca de 5000 pescadores que dependen directamente de los beneficios que genera el río. Este municipio, que se caracteriza por sus actividades portuarias, su área comercial y el transporte ferroviario, se acentuó a partir de la década de 1980 como consecuencia de la llegada de familias víctimas de desplazamiento forzado, procedentes de toda Antioquia y del Magdalena Medio, que posteriormente se ubicaron en asentamientos informales en las zonas periféricas, derivando en un aumento significativo de la población.

“Uno quisiera ver más posibilidades para los jóvenes, pero no las hay, la única oportunidad es terminar de carritos; por más cruel que suene. Dicen que crearán espacios de recreación, pero el gobierno ha dejado solos a nuestros jóvenes, todos los fondos o programas como secretaría de salud y educación no se ve reflejado en la población que más lo requiere. El hospital fue manejado por paramilitares: Ernesto Báez, Julián Bolívar, la liquidación del Hospital la Cruz, ahora a Cesar Uribe Piedrahita quien se lleva la plata del municipio y no le invierte nada al centro de salud. Esto ha sido señalado anteriormente por concejales que realizaron control político. Esto no es un secreto para nadie, aquí Fundepaz tuvo mucho que ver con el paramilitarismo, recaudó el tema de alcantarillado de aguas”, argumenta esta habitante del municipio.

Durante las reuniones que dirigó la Comisión de la Verdad en Puerto Berrío, acudieron personas de todos los municipios del Magdalena Medio, en donde quedaron en la discusión: cómo se apoderaron los paramilitares del pueblo, todos los órganos de control los manejaron estos grupos, incluyendo a las Fuerzas del Estado y varias versiones sostienen que las AUC, eran quienes daban las órdenes, desde los años 80 en adelante hasta el periodo actual.

“Puerto Berrio ha tenido una trayectoria de constante presencia de grupos armados. En la década de los 70, las FARC tenían asidero en la región, acudían a la justicia por su propia cuenta, asesinando a ladrones de ganado y delincuentes comunes, lo que trajo graves consecuencias. Según una investigación de la Universidad Nacional de Colombia, en la zona comenzaron a surgir movimientos de autodefensas, mientras se regularizaba la presencia del Ejército en el casco urbano y se generaba una alianza entre el Estado y los paramilitares para luchar contra la guerrilla. Posteriormente surgieron las bandas criminales denominadas los Urabeños. Según el informe del portal Rutas del Conflicto, durante los años 2017 y 2018, aparecieron otros nuevos grupos delincuenciales y sus zonas de operación se limitaban a los barrios periféricos de Puerto Berrio. Esto correspondería a una dinámica de subcontratación por parte de la guerrilla del ELN y las AGC, para delitos como el microtráfico y el sicariato. (Rutas del Conflicto, s/f). Actualmente la población víctima del conflicto asciende a 6.962”, tal como lo describe la Alerta23 Temprana de la Defensoría del Pueblo N° 051-19.

Los habitantes desearían mayor producción de agricultura, pero los ganaderos son quienes tienen la gran mayoría de las tierras en Puerto Berrío, desconociendo la posesión de los antiguos dueños que sembraban diferentes tipos de cultivos. Estos campesinos fueron expropiados por ganaderos, que son los  actuales propietarios. Este suceso coincidió con el poblamiento del casco urbano, que fue a cuenta a gotas, con diferentes desplazamientos en el municipio de manera permanente,   dejando el trabajo de la tierra como lo hacían sus ancestros.

Puerto Berrío a pesar de todo lo que ha sucedido con la violencia, la gente participa de las actividades culturales, artísticas o de recreación; aunque la población quisiera tener la confianza en los gobiernos locales, pensando que el próximo será mejor, en la imagen de sus habitantes, manifiestan que cada vez empeora. “Ya estamos cansados, uno conversa con las comunidades y la gente le dice que perdió la fe y por eso hay mucho desgaste en el tema político”, indica una habitante porteña.

 

¿La corrupción fluye como el río Magdalena?

 

“Hay demasiada corrupción, el tema de la justicia debería avanzar, pero casi siempre es el mismo clan político local apoderado de las riendas del municipio y no lo quiere soltar. Ya no hay confianza en la policía, ni en la fiscalía, como tampoco la hay en el ejército con sus dos batallones. El microtráfico es el que manda la parada; desafortunadamente los  jóvenes son quienes toman el control de todo esto, aparentemente, porque detrás de ellos hay otros que mueven los hilos”, ejemplifica lo que impide una convivencia saludable entre las personas oriundas de la subregión.

El sector privado ha incidido directamente en la corrupción, dado el entramado del negocio con lo público, como pasó con la empresa española OHL cuando llegó en 2015 a construir la Autopista al Río Magdalena ll, con obreros de otras partes y sin contratar a empleados de la localidad. La lucha por la política de empleo, ni las mesas de trabajo para incluir a los porteños fueron suficientes. El envío de los perfiles para ser contratados y el ocultamiento de la información, ocasionaron el enojo de gran parte del municipio que salieron a paro por 17 días, derivando en el homicidio de varios manifestantes por parte de los encargados de contener lar marchas; durante el cese de actividades laborales, continuaron sosteniendo al personal previamente contratado de otros lugares, aduciendo que era gente de confianza.

En el 2016 entró otro gobierno (Jaime Andrés Cañas) y nunca les informaron cuánta gente de la localidad emplearon, porque el tema de certificados de territorialidad, era un requisito que no se le exigió al personal de otra parte, y en otros casos, el gobierno local otorgó los certificados que permitieron el ingreso a personas de otras regiones. Después la opinión pública se enteraría que el alcalde negoció con la empresa OHL, para poner carros de transporte cercanos a un testaferro del municipio. Luego de tantas cartas que se enviaron y con tanto eco, se descubrió que OHL tenía retrasos en las obras y actos de corrupción24 por el uso indebido de más 150 mil millones de pesos. Hecho que llevó a la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) a que les cancelaran el contrato y a buscar otra firma contratista para finalizar el proyecto.

Los impactos ambientales fueron bastantes: en el izaje de las vigas sobre las pilas que construyeron el puente, cometieron una arbitrariedad porque debían construir socializando con los pescadores, no les pidieron permiso y cientos de peces quedaron enterrados en estas obras de infraestructura. Regaron combustible, líquidos y los mismos trabajadores enviaban fotos del material viscoso que regaron al río Magdalena. Aunque con esto no pasó absolutamente nada, ni tampoco lo que hicieron con los trabajadores a quienes no les pagaron horas extras.

Con la empresa de mayores activos en Colombia, Ecopetrol, tuvieron también inconvenientes por el corregimiento de Puerto Olaya, que limita con Santander. El problema es que Puerto Berrío no puede ocupar los puestos de ese lugar, porque esta obra debe iniciar por Cimitarra y Puerto Olaya, entonces los porteños se preguntaban sí los más cercanos y si solo los divide un puente: ¿Cómo no van a ser área de influencia, y la empresa no quiere saber nada de ellos? Si al municipio vienen a comprar desde Olaya, se les presta la salud, les llega hasta el subsidio de familias en acción y también es la casa de ellos. ¿Por qué ese egoísmo tan grande sabiendo que son los mismos hermanos?

Las autoridades locales de Puerto Olaya exponían que debían irse a vivir a su crregimiento e inscribir la cédula en Santander, además que tenían votar por el candidato que el señor de este lugar dijera. En ese momento el pueblo se sacudió y le manifestaron la inconformidad al sector de hidrocarburos, recibiendo la respuesta de que crearan la política pública de empleabilidad, para permitir la formalización e inclusión laboral. Mediante paros se logró, aunque se le ha hecho un constante seguimiento, la actual alcaldía de Gustavo Medina, sigue dormida frente a la empleabilidad de los porteños.

Silencio, única altermativa para resistir al conflicto actual

 

Las falsas desmovilizaciones trajeron como consecuencia la violencia de bandas urbanas como si fuera una ciudad, donde hicieron presencia las Águilas Negras, los denominados urabeños, el Clan del Golfo, que continúa teniendo control territorial del municipio; sacando a los Caparrapos del barrio Grecia en un lugar periférico y también en Los Cuervos. Estas bandas no tienen tendencia a asentarse en el área rural y solo se han concentrado en la zona urbana.

“Los pescadores y la sociedad civil ya saben cómo deben actuar, o se enredan con ellos o tienen un distanciamiento sin tirar para un lado. Donde más se comprometen es dónde a estos grupos les da por quedarse, por ejemplo en La Milla 2, es donde surgieron los paramilitares, donde aparecieron todos estos jefes y toda la vida ha sido violento; a veces se calma, pero en esta coyuntura hay frontera invisible y no cualquiera puede entrar allá. Así como el Divino Niño, que es propiedad del Ferrocarril, allá construyeron un asentamiento urbano, sector característico de microtráfico donde está localizada una vivienda para vender droga. Allá es donde llega la gente a comprar y debe ser directamente a quien lo conocen y con permiso”, describe la situación de orden público esta lideresa local.

La 80 es un barrio de la plaza del parque hacia abajo, alguien que pertenzca a la Milla no puede estar en la 80, y viceversa. Este conflicto tiene características similares a las que vienen de la ciudad, hay unas plazas muy firmes por La Unión y es un corredor estratégico para que esos grandes jefes tengan el control del microtráfico. En la 80 es un punto crucial, si vamos al Portón de la Vega aparentaría mayor tranquilidad, dado que es un lugar donde las plazas tienen sus dueños y no están en confrontación por su control.

El informe de riesgo 037-1325, señaló la existencia de riesgos especialmente contra los líderes sociales y comunitarios, concejales municipales y habitantes de los barrios El Oasis, Colombia, Villas del Coral, Naranjos, Portón de la Vega, Almendros, Milla I y II, Patio Bonito, Cacique Tahamí, Barrios Unidos, Los Pasos, La Fortuna y los sectores La 80 y La Plaza. Por su parte el segundo informe señaló los riesgos para niños, niñas, adolescentes y jóvenes, líderes sociales, comunitarios y población en situación de desplazamiento, así como integrantes de movimientos cívicos, campesinos, mineros, docentes, funcionarios públicos, ganaderos, comerciantes, periodistas y contratistas, reiterando la existencia de riesgos contra comunidades asentadas en los barrios antes mencionados, y señalando la propagación de los mismos hacia los barrios Divino Niño y las veredas Grecia, Suan y Bodegas, el corregimiento Minas del Vapor y su ampliación hacia población víctima del conflicto armado.

“¿Cómo ha resistido la gente? La sociedad civil no ha podido hacer nada, siempre han estado atados al miedo, particularmente es un municipio donde se convive con el silencio. Es un municipio donde no se escucha nada, teniendo mucha biodiversidad y riquezas ambientales, pero nunca se escucha nada bueno ni malo. ¿Por qué en el tema noticioso nunca se refleja lo que pasa en Puerto Berrío, es como si fuera una subregión aparte de Antioquia tanto en lo positivo como en lo negativo? El silencio ha sido la única manera de resistir. Aquí vivimos bajo presión porque tenemos a los bandos en los mismos barrios, el que se ponga a hablar de a mucho termina desplazado o van y lo matan en la casa”, concluye esta lideresa porteña.

23) Alerta Temprana de la Defensoría del Pueblo 051 – 19: http://www.indepaz.org.co/wp-content/uploads/2020/02/AT-N%C2%B0-051-19-ANT-Caracol%C3%AD-Maceo-Puerto-Berr%C3%ADo-y-Puerto-Nar%C3%A9.pdf

24) Autopista Río Magdalena notifica cancelación de contrato a OHL: https://www.autopistamagdalena.com.co/cancelacion-contrato/

25) Informe de riesgo 037 – 13: https://alertasstg.blob.core.windows.net/informes/135.pdf