EN MEDELLÍN EL CLIENTELISMO TIENE COOPTADOS LOS ENTES DE CONTROL GUBERNAMENTAL: CONTRALORÍA, PERSONERÍA Y CONCEJO – por los derechos humanos

EN MEDELLÍN EL CLIENTELISMO TIENE COOPTADOS LOS ENTES DE CONTROL GUBERNAMENTAL: CONTRALORÍA, PERSONERÍA Y CONCEJO

Imagen tomada de internet: https://telemedellin.tv/medellin-indice-de-gobierno-abierto/245161/

Autor: Veeduría Ciudadana al Plan Estratégico de la Comuna 6

Desde 1995, la organización no gubernamental, Transparencia Internacional, viene publicando su Índice de Percepción de la Corrupción: este instrumento mide los niveles de percepción de la corrupción en diferentes países del mundo; es un índice compuesto, que se basa en diferentes encuestas y obtiene la información, fundamentalmente, de dos fuentes: expertos y empresas. Para transparencia Internacional, la corrupción es: “el abuso del poder encomendado para beneficio personal”.

Teniendo en cuanta que el Índice se mide en una escala de cero (0) a cien (100) puntos, donde cero es una percepción de muy corrupto y cien es la ausencia de corrupción en un país.

Según se resaltó en el documento, Colombia ha mantenido desde hace cuatro años una calificación de 37 sobre 100 puntos, lo que para Transparencia por Colombia demuestra que la percepción que los expertos tienen sobre el sector público local no se ha transformado.[1]

Colombia desmejoró 6 puntos para el 2017; pasando al puesto 96, con respecto a la última medición del Índice, donde ocupó el puesto número 90 de 180 países.

Para Transparencia por Colombia, organización no gubernamental, par de Transparencia Internacional, en nuestro país “…se requieren reformas al sistema político permeado por la trampa, un sistema judicial que debe ser más efectivo en la lucha contra la impunidad y que se acabe con el clientelismo en el empleo público y la contratación.

Para el próximo periodo presidencial, la ONG colombiana recomienda concentrar la lucha contra la corrupción en tres objetivos fundamentales: “Transformar el Sistema Político y el ejercicio del poder”, “Recuperar la legitimidad de la justicia y lograr sanciones efectivas” y “Romper con el clientelismo en el empleo público y la contratación”; respecto a este último objetivo, afirma que:

La Administración Pública ha sido tratada con descuido y mero interés clientelar; ya sea para tranzar votos por burocracia o para capturar los dineros públicos y ponerlos al servicio de rentas personales o de intereses particulares. En este sentido se requiere: (1) una carrera de empleo público donde el mérito sea una realidad y el político de turno no tenga la oportunidad de abusar de las incertidumbres de la función pública, (2) fortalecer los sistemas de regulación y control de la contratación pública, para evitar que los financiadores de campañas políticas sean quienes ejecutan los recursos públicos, (3) fortalecer la autonomía y las capacidades de los entes territoriales para garantizar que los recursos públicos no caerán en manos de los corruptos.[2]

En Medellín, los entes de control gubernamental: Contraloría y Personería,  son fortines electorales.

El hecho que la señora Patricia Bonilla Sandoval, después de haber laborado 26 años en el Concejo de Medellín[3], haya sido nombrada Contralora General de Medellín, por la mayoría de los concejales (20), y que ocho de ellos llevan más de dos periodos en el cabildo municipal, puede ser interpretado como una buena elección, ya que los Concejales conocían de primera mano, las capacidades profesionales y éticas de la actual Contralora. Sin embargo, si tenemos en cuenta el secreto a gritos que cada vez se escucha con mayor ímpetu, sobre el poder clientelar que tienen algunos concejales de la ciudad (los más antiguos), respecto a los cargos de libre nombramiento y remoción, y a un alto porcentaje de los cargos que se suplen mediante contratos de prestación de servicios en la Alcaldía de Medellín y en los entes de control gubernamental: Contraloría y Personería; el asunto pasa de castaño a oscuro.

Imagen tomada de la Cartilla “Por Una Nueva Cultura del PP”. Observatorio Planeación Local y Presupuesto Participativo. Personería de Medellín. 2014.

En nuestra calidad de veedores ciudadanos, es muy preocupante la fría  gestión de la Contraloría General de Medellín, en cuanto al control fiscal que debe hacer a la Administración Municipal, principalmente en políticas públicas como Planeación Local y Presupuesto Participativo (PL y PP); sobre el cual hay suficientes evidencias sobre la rampante corrupción que se viene dando desde su origen hace catorce años (2004)  en el proceso de ejecución de esta política pública:  corrompió a líderes y organizaciones sociales y comunitarias de las comunas y corregimientos; se convirtió en fuente de ingresos para financiar campañas políticas de Ediles y Concejales; pago de favores a contratistas financiadores de campañas y seguidores políticos; pago de interventorías mediocres, que ayuda a ocultar la corrupción; hasta la academia, ha puesto en juego su buen nombre, ejecutando contratos con recursos y tiempos insuficientes para lograr un verdadero impacto en la solución de las necesidades básicas insatisfechas de las comunidades menos favorecida de la ciudad; entre otras muchas formas de corrupción. Citando a la líder social, comunitaria y feminista de la Comuna 6 de Medellín, Doralba Inés Agudelo Uribe, “PL y PP es un nicho, donde se gesta la corrupción de lo que llamamos democracia.”

Es realmente decepcionante para los veedores ciudadanos, encontrarnos con entes de control gubernamental como la Contraloría General de Medellín, que deberían apoyar y acompañar el esfuerzo que venimos realizando algunas Veedurías  – no obstante las limitaciones y los riesgos- para investigar y documentar los fenómenos de corrupción en nuestros territorios. Pero tristemente, constatamos que es todo lo contrario: el ente de control fiscal, no continúa los procesos de investigación que realizan las veedurías de manera rigurosa; emiten respuestas evasivas, y en el mejor de los casos, la sanción se limita a sugerir “Planes de Mejoramiento” a las entidades objeto de control fiscal.

En nuestro caso, la Veeduría Ciudadana al Plan Estratégico de la Comuna 6, en seis años de ejercicio veedor, hemos remitido a la Contraloría General de Medellín, cada uno de los casos donde evidenciamos y documentamos los graves hechos de corrupción que se vienen dando en el procesos de ejecución de los recursos públicos destinados a la Comuna 6 de Medellín, mediante la política pública Planeación Local y Presupuesto Participativo.

Recientemente (31 de enero de 2018), mediante Derecho de Petición[4], le solicitamos a la Contraloría General de Medellín, realizar investigación fiscal al Contrato número 4600065388 de 2016, en lo atinente a: la revisión, la edición y la impresión del documento (Libro) Plan Estratégico Comuna 6, 2017 – 2027, debido a que en nuestro ejercicio, encontramos múltiples falencias (de forma y fondo) en este instrumento de planeación del desarrollo de la Comuna 6 de Medellín.

Aunque la petición se refiere específicamente a solicitarle al ente de control municipal, establecer si hubo algún tipo de detrimento patrimonial de los recursos públicos destinados a la revisión, la edición y la impresión del documento, toda vez que esta veeduría encontró múltiples irregularidades en dichos aspectos; no obstante haber evidenciado y documentado cado una de estas falencias (de forma) y, además, sustentar de la misma manera, que es un acto temerario continuar destinando recursos públicos a un plan de desarrollo, que no cuenta con un sistema de monitoreo, seguimiento y avaluación y otras falencias de fondo; el ente de control gubernamental, en sus “respuestasde fondo” se limitó a: recordarnos las funciones de la Contraloría; citar las respuestas de la Administración Municipal a la consulta que le hizo el ente de control, respecto a nuestra petición; hacer recuento de otros “Hallazgos Administrativos para la Secretaría de Participación Ciudadana” lo que concluyó con la recomendación de realizar un “Plan de Mejoramiento”; citar algunas respuestas del operador, que nada tienen que ver con nuestras denuncias; recordar que en varias ocasiones el ente de control fiscal, ha advertido a la Administración Municipal sobre la necesidad de realizar “…el monitoreo y el seguimiento de los resultados de la inversión públicas…”; para finalmente, recordarnos la importancia de los ciudadanos en la vigilancia de los recursos públicos.

Frente a esta dificultad, consideramos que es fundamental el papel que juega la comunidad organizada en sus diferentes ejercicios de control y seguimiento a la inversión de los recursos públicos, ya que el papel de la veeduría será herramienta fundamental para que se logren los cambios en la manera como  tradicionalmente se ha realizado el procesos de asignación y manejo de los recursos públicos…[5] (subrayado y negrilla fuera de texto)

En ninguna parte de la respuesta se tocan, concretamente, los más de diez hallazgos de forma y de fondo, que esta veeduría documentó y expuso con suficiente amplitud en las 34 páginas del Derecho de Petición.

Recurriendo al sarcasmo, para tratar de explicar el alto grado de negligencia de la Contraloría General de Medellín y retomando el párrafo que citamos de la respuesta, diremos que, para este ente de control fiscal “…el papel de la veeduría será herramienta fundamental…”, porque en la actualidad, este ente de Control Fiscal, no reconoce la importancia que nos da la Constitución Colombiana de 1991, las leyes y principalmente, el ejercicio denodado y de alto riesgo, que vienen cumpliendo las Veedurías, ad honorem, en la lucha contra la corrupción, en nuestra ciudad.

Caso muy similar ocurre con la Personería de Medellín,

Imagen tomada de la Cartilla “Por Una Nueva Cultura del PP”. Observatorio Planeación Local y Presupuesto Participativo. Personería de Medellín. 2014.

En este ente del ministerio público, los procesos disciplinarios se eternizan y terminan por ser archivados, con argumentos que realmente dan grima. La Personería de Medellín, tampoco es inmune a las amenazas del clientelismo; al menos, así lo dejo entrever el Concejal Jesús Aníbal Echeverry Jiménez  en una Sesión del Concejo Municipal cuando expresó:

“…el señor Personero el día de hoy dio unas declaraciones diciendo que él es autónomo, yo lo acepto que él es autónomo, así de clarito lo dijo, pero por mucha autonomía que tenga el señor Personero, también tiene que conceptualizar sobre este tema, él puede tener una autonomía y se la respetamos, además se la hemos respetado, porque él nombra a quien quiere allá, él nombra si es del doctor Nicolás Albeiro Echeverry, no tenemos ningún problema y todos están allá del doctor Nicolás, nosotros se lo hemos respetado…”[6]    

El denominador común en los entes de control gubernamental: Contraloría Personería y Concejo Municipal, es el clientelismo, fenómeno nefasto que termina por convertir en una gran familia (algunos más radicales le dan el nombre de “cartel”) integrada por: Concejales, Ediles, funcionarios públicos del ejecutivo y los entes de control gubernamental, contratistas y un grueso número de profesionales de todas las áreas, (“engranajes multifuncionales” en la maquinaria electoral de la ciudad), que son recompensados con contratos de prestación de servicios -año tras año- para cumplir funciones en la parte misional, tanto de la Administración Municipal y sus entidades descentralizadas, como en los entes de control gubernamental.

Mientras el clientelismo permanezca como vínculo sanguíneo entre  estas dos ramas del poder público Administración Municipal – entidades de Control Gubernamental, es muy difícil que los tres entes de control gubernamental de la ciudad, ejerzan un verdadero control; es muy difícil que el control ciudadano, se convierta en un apoyo para los entes de control gubernamentales.

En este contexto, los veedores y la ciudadanía en general, ESTAMOS SOLOS en la luchar contra el flagelo de la CORRUPCIÓN.

 

[1] http://www.elpais.com.co/colombia/en-colombia-hay-cada-vez-mas-corrupcion-dice-ranking-de-transparencia-internacional.html

[2] https://mailchi.mp/3a1f8c2ebc00/corrupcion-en-territorios-de-paz-2653081?e=0070052ea1

[3] Artículo en el periódico El  Colombiano donde se informa sobre la elección de la señora Patricia Bonilla Sandoval, como Contralora General de Medellín http://m.elcolombiano.com/patricia-bonilla-nueva-contralora-de-medellin-MD3410871

[4] Consulte el documento completo (Derecho de Petición) que da cuenta de manera detallada de los hallazgos de esta Veeduría sobre las falencias (de fondo y forma) del Plan Estratégico de la Comuna 6 de Medellín, en este enlace: https://veeduriaplanestrategicocomuna6.blogspot.com.co/2018/02/el-documento-plan-estrategico-de-la.html

[5] Respuesta de la Contraloría General de Medellín con radicado número 017000 -201800000746

[6] Esta cita hace parte del articulo ¿EXISTE CLIENTELISMO EN CONTRATACIÓN PÚBLICA EN MEDELLÍN? El cual puede ser consultado en este enlacehttps://veeduriaplanestrategicocomuna6.blogspot.com.co/2017/02/existe-clientelismo-en-contratacion.html

El video del cual se transcribe la cita, lo puede ver en:

www.youtube.com/watch?v=gdVIS0ukPIQ

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