Federico Gutiérrez, un yupi vestido de pueblo – por los derechos humanos

Federico Gutiérrez, un yupi vestido de pueblo

 

La consigna del alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, durante su campaña fue la transparencia, la independencia y la inversión social en la ciudad con seguridad. Acto seguido, ciudadanos de a pie ingenuos como en nuestro caso, creímos en su discurso a medias y lo elegimos como el menos malo, esperando que a lo menos representara un mínimo cambio en la parte social, que es lo que requiere mayor atención en la ciudad.

Visitó comuna por comuna, prometió allí, balbuceó por allá y hasta le incumplió al sector que lo vio crecer: Belén. Aseguró que iba a construir la quebrada La Picacha para que no volvieran a ocurrir tragedias como la del 2011, cuando la creciente se llevó a un joven de veinte años y cerca de 200 familias se vieron afectadas. La sorpresa no se hizo esperar, no apareció priorizada en las obras de la ciudad y tiene a más de un líder en la comuna dieciséis enojado.

Con su eslogan Medellín cuenta con vos, autoproclamándose el alcalde de la gente y apareciendo en las redes sociales como el mandatario que se unta de pueblo, queda en evidencia que es solo una cortina de humo que no convence, mientras en las comunas haya un complejo problema de desnutrición como en Aranjuez, que el año pasado fallecieron dos señoras de la tercera edad por desnutrición.

En campaña afirmó continuamente que no iba a esconder las realidades de la ciudad, pero se nota que apenas llegó padeció del mal del poder: olvido, cinismo y protagonismo. ¿Qué recorrió toda la ciudad? Con intereses personales porque olvidó a las personas que lo acompañaron, a excepción del Grupo Empresarial Antioqueño, a los únicos que sí ha escuchado, a los que verdaderamente ha favorecido.

Utilizó como lo saben hacer los politicastros a la discapacidad en campaña, incluyendo a una persona con síndrome de down dentro de sus alfiles ¿y qué pasó? No se vieron reflejados en el Plan de Desarrollo, la Unidad de Discapacidad Ser Capaz este año aún no presta el servicio para personas con discapcidad y el tema quedó marginado, como su propuesta de hacer una gerencia de la discapacidad.

Solo habla de paz en el estadio, aunque no sea capaz de comprometerse con los sectores sociales y hablar abiertamente de la situación que viven algunos líderes sociales en las comunas. Se cansó de evadir el tema del posconflicto, hasta que por último debió salir a apoyarlo por compromiso político con los recursos que puedan llegar desde el Gobierno Nacional.

Mitad Fajardista, mitad Uribista y el poco restante perteneciente al sector privado, no cabe dudas de que es un siniestro político de mil caras que se le vino la estantería en menos de un año.

Por esas razones Federico sigue encarnando la misma clase política tradicional, en este caso, como un yupi vestido de pueblo que representa intereses económicos y políticos claros. Él recorre los barrios, aparentemente se unta de la gente, pero no toma las decisiones que la favorecen. Simplemente vende la imagen de alguien social, pero es un yupi que representa como un lacayo los designios del GEA, y como tal, aparece ante los medios a hablar de sus “logros” en seguridad,  pura y exclusiva pantomima, mientras la gente se sigue muriendo de hambre en las comunas y mientras guarda un silencio cómplice ante las malas inversiones de EPM en Antofagasta, que más tarde los ciudadanos pagaremos con nuestros impuestos.

Ante tanta ingobernabilidad, la única respuesta es aumentar la Fuerza Pública en los 249 barrios de la ciudad que tienen 350 bandas, y fingir como un ciudadano de a pie afrontando la situación al acudir al sitio custodiado por todas partes. Esto es solo una muestra de su demagogia, por eso nos unimos a la causa de los que nos duele la ciudad: en el tema social ¿Dónde está Fico?

 

 

 

 

Yupi: adaptación oficiosa al español del término en inglés yuppie, que designa a los jóvenes profesionales urbanos estadounidenses de clase media-alta durante los años 1980.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *