¿Justicia para las víctimas del cabecilla de las AGC con su captura? – por los derechos humanos

¿Justicia para las víctimas del cabecilla de las AGC con su captura?

 

Fecha: 12/09/2021

Por: Andrés Ríos

 

 

El 8 de febrero de 2020, Miguel Ángel Castellanos, un joven de 16 años salió de su barrio La Pradera (San Javier) para encontrarse con unos amigos en Balcones de la Serranía en barrio Bolsa (Belén Rincón). Sin embargo, al cruzar una frontera invisible, las AGC (Autodefensas Gaitanistas de Colombia) lo interrogaron y lo intimidaron. Por sospecha, estos actores armados decidieron desaparecer durante más de doce días al joven, lo torturaron y lo tiraron al río Medellín.

Con el inicio de las investigaciones del caso de Miguel Ángel, se derivan otros casos como el de alias sombra que asesinaron en Belén Rincón, también está el caso del menor de edad Juan Esteban Valencia Rivera con su primo, Jhon Edwin Rincón Taborda, que los matan, los torturan y los tiran embolsados al barrio San Diego. A estos jóvenes los habían reclutado y presionado para que estén en la estructura de las AGC. Ellos se querían retirar, esto se lo informaron unos policías a alias Nanys (Cabecilla de las AGC en el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, encargado de la estructura militar y política), con el nombre de Héctor Fabio Orrego Jaramillo, quien en una prueba de la Fiscalía en un vídeo, muestra como con camuflado, él los arroja en un costal.

El día que lo capturan lo iban a llevar a Santa Fe de Antioquia a coordinar ese sector y a fortalecer esta subregión del occidente antioqueño, por los hechos de concierto para delinquir agravado, 4 homicidios agravados, 3 secuestros simples agravados, porte ilegal de armas y dos desplazamientos forzados agravados es capturado por la SIJIN.

En el caso de Miguel Ángel tienen que ver 6 personas, a uno lo descuartizaron que era alias Chamo Gordo, Anthony José Velásquez, quien apareció en bolsas negras en Belén Cantarranas. Otro que era un venezolano que se voló, Nanys quien es el cabecilla capturado y otros dos que están siendo judicializados con los nombres de Shelby Ferney Paney alias el `Flaco` y Jhony Alejandro Sánchez alias el `pillo`; además, de dos personas más que siguen prófugos de la justicia que son Luis Enrique Cabeza Hurtado alias “Chamos Cabezas” y John Jairo Serna Jiménez con el alias de “cabezón”. Todavía está pendiente en el proceso judicial la audiencia acusatoria, preparatoria y el juicio, siempre y cuando, no haya preacuerdo. Aún así ellos hagan preacuerdos, no tienen rebaja de pena por ser menores de edad y pueden estar inmiscuidos en crímenes de lesa humanidad, ya que no han aceptado los cargos.

Los medios de comunicación y la Corporación Justicia al Derecho han sido claves ejerciendo presión pública para que se resuelva este caso acompañados de actos simbólicos, presión ciudadana y visibilización en redes sociales. La Fiscalía 81 se movilizó en este caso, dado que hay muchos de ellos sin resolver con jóvenes que los asesinan, como el del líder Haider Ramírez o el de Juan David Quintana, los cuales quedaron en la impunidad.

“Este proceso no fue cualquiera, es una estructura nacional e internacional con capacidad política, con capacidad de corrupción al interior del Estado, con capacidad económica y militar. Encontrar gente dentro de la institucionalidad que responda, es muy difícil y la Fiscalía 81 hizo una buena gestión en este caso y es bueno que se fortalezcan porque también trabajan con las uñas. La Fiscalía explicó como habían sido los hechos, en el caso de los dos jóvenes que reclutaron forzosamente que se querían retirar de la estructura, pero algunos policías les informaron a las AGC que se querían salir del grupo y ahí es cuando los asesinan. Además que para quienes hemos hecho presión para buscar justicia, hemos recibido una serie de amenazas por parte de este grupo armado”, asegura Carlos Arcila, abogado que lleva el caso.

Por su parte, las víctimas aseguran que las pruebas que tiene la fiscalía son los testimonios de la gente que pertenecía al combo y se sometieron a la justicia, por ejemplo el taxista que les transportaba las armas y confesó lo que ocurría con esta estructura. Incluso, mencionó cómo cuando transportaba a alias Nanys le llegó la foto de Miguel Ángel y que le comentaron las características del menor de edad y cuando llega da la orden que lo asesinen porque nadie lo conoce.

“La idea es tratar de hacer memoria con el río Medellín, mantener una compaña de recuperar el río como símbolo de vida y no como símbolo de muerte. Buscar con las entidades un acto de reconciliación en torno al río porque se ha convertido en esa fosa común donde tiran personas y aparecen casi siempre en Barbosa. No podemos ser indiferentes a que esto suceda, hay que recuperarlo como centro de vida, en homenaje a todas estas personas que han tirado, como por ejemplo en la memoria de Miguel Ángel”, concluye Carlos Arcila.