La economía se resiente en los bolsillos de los medellinenses – por los derechos humanos

La economía se resiente en los bolsillos de los medellinenses

Fecha: 26/03/2020

Autor: Andrés Ríos

 

Es una obviedad por estos días hablar de la recesión económica y de crisis en el bolsillo de la gente. La subida del precio del dólar por el coronavirus ha generado un aumento en los costos de los productos, que por ejemplo, en el caso colombiano, los productos de la canasta familiar, en su mayoría son importados. Contrario al control de precios que proponía la Alcaldía; populismo barato en estos casos.

Por estos días los contratistas que trabajan como independientes o por prestación de servicios no han visto empezar el año, económicamente hablando, pues deben esperar a que la nueva Alcaldía supla los cargos burocráticos mediante cuota política para esperar a que convocatorias pueden acceder, debido a que el cambio de administración los tiene en una situación más que inestable. A esto se suma que los contratos serán cortos e intermitentes, por lo cual deberán ahorrar todo lo ganado para los periodos de sequía.

“Mientras tanto siguen sumando la cuenta de los arriendos, los servicios públicos, la alimentación.  Situación que genera estados de ansiedad y depresión en muchos casos, aunque esto también haga a los contratistas también vulnerables, pero no es posible acceder a beneficios porque ya hay grupos priorizados”, esto nos contó un contratista.

Ni qué hablar de los vendedores informales, varios nos han contactado para solicitar ayuda porque en este momento, se encuentran sin alimentación y sin con qué pagar la pieza. La dualidad entre quedarse en casa con hambre o salir al rebusque con la posibilidad de contagiarse por la pandemia.

“Tengo 46 años, tuve un accidente hace siete años, por eso no me dan trabajo y sigo rebuscándomela en los buses vendiendo día a día, quisiera recibir una ayuda pero me dicen que es solo para adultos mayores de 70 años”, aseguró Frank Darío Bedoya.

Los empresarios, emprendedores y negocios o locales que dan empleo, también se han visto en aprietos, luego de superar el pico y placa que redujo el flujo de clientes, comercio y de ventas, le siguió esta crisis que tiene en ascuas a quienes viven de su actividad económica.

“A veces solo se piensa en la población vulnerable, por obvias razones, pero quienes tenemos una microempresa y vivimos de nuestra actividad comercial posiblemente vayamos a quebrar. Sin dudas este sector también debería recibir ayuda”, manifestó un comerciante.

En este momento los artículos de lujo y compra de ropa pasó a un segundo plano, las personas solo piensan en su alimentación y la salud, por eso gremios como el turismo, los centro comerciales y eventos se resienten con la contingencia, y ni qué hablar de los migrantes venezolanos.

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